Israel acusa a los rebeldes yemeníes de secuestrar un carguero en el mar Rojo | Internacional

Un buque de guerra israelí, el pasado 1 de noviembre en el mar Rojo.
Un buque de guerra israelí, el pasado 1 de noviembre en el mar Rojo.Anadolu Agency (Anadolu via Getty Images)

El ejército israelí ha denunciado este domingo el secuestro de un carguero en el mar Rojo por los Huthi, que considera un “incidente muy grave con consecuencias globales. La milicia yemení aliada de Irán ha lanzado puntualmente en las últimas semanas misiles contra Israel a raíz de la invasión de Gaza. Las Fuerzas Armadas han aclarado que el barco ni es israelí, ni tenía israelíes a bordo. Entre los 25 miembros de su tripulación, hay mexicanos, ucranios, búlgaros y filipinos, ha señalado en un comunicado el primer ministro, Benjamín Netanyahu, que lo considera un “salto adelante en la agresión iraní”. Los Huthi no se han pronunciado sobre el secuestro.

Netanyahu ha señalado que el barco, que viajaba de Turquía a la India, es propiedad de una empresa británica y estaba operado por una compañía japonesa. La cadena de televisión Al Arabiya lo identifica como el Galaxy Leader, un carguero con bandera de Bahamas propiedad de Ray Shipping, una empresa parcialmente controlada por Abraham Ungar, un empresario británico-israelí.

Poco antes, los Huthi anunciaron que atacarán los buques que sean propiedad o estén operados por empresas israelíes, que lleven su bandera o que se dirijan al país. La milicia rebelde, que controla buena parte de Yemen, incluida la capital, ha lanzado drones y proyectiles contra Eilat ―la ciudad más meridional de Israel, muy cerca de Arabia Saudí― en “venganza” por las muertes en la Franja, que superan los 12.000.

Nuevos traslados

Mientras, en Gaza, la Media Luna Roja ha evacuado este domingo a 31 bebés del principal hospital, Al Shifa, ocupado desde el pasado miércoles por blindados y soldados israelíes en busca ―de momento, sin éxito― del famoso centro de mando de Hamás que el ejército israelí sitúa en sus sótanos y túneles.

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Israel, necesitada de una foto positiva en Gaza que compense la destrucción que causan sus bombardeos, lo había propuesto, pero la dirección se negó. Finalmente, ha sido una tercera parte, como pedía el hospital. Este sábado, un equipo de evaluación humanitaria con personal de distintas agencias de la ONU ha sido el primero de un organismo internacional en acceder al centro, que sin apenas electricidad, alimentos y agua ya no funciona como tal. El equipo, liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en coordinación con el ejército israelí, lo ha descrito como una “zona de muerte” en la que la situación es “desesperada” y las señales de bombardeos y disparos, “evidentes”, ha señalado la OMS en un comunicado. El equipo solo estuvo una hora, por motivos de seguridad,

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha precisado que los bebés evacuados estaban “muy enfermos” y que fueron trasladados en ambulancias junto con seis trabajadores sanitarios y 10 familiares. Los vehículos eran de la Media Luna Roja, que rechazaba hacer en solitario la operación, sin el paraguas de la ONU, después de que Israel bombardease uno de sus convoyes a las puertas del mismo hospital, el pasado día 4. Los bebés, prematuros y que acabaron en una camilla con papel de aluminio para mantener su calor corporal ante la falta de electricidad para alimentar las incubadoras, fueron trasladados a la unidad de cuidados intensivos neonatales de Al-Helal Al-Emirati, un hospital en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, que funciona parcialmente.

No hay ninguno operativo en el norte de la Franja. La OMS explicó que están preparadas ―para las próximas 24 a 72 horas― nuevas misiones para transportar con urgencia a dos hospitales del sur de Gaza los pacientes y personal sanitario que quedan en Al Shifa. La luz verde definitiva depende de las garantías de paso seguro por todas las partes en conflicto. El problema, señaló, es que estos dos centros médicos “ya están trabajando por encima de su capacidad”, por lo que las nuevas derivaciones “aumentarán la presión sobre un personal y unos recursos sanitarios ya sobrecargados”.

En Al Shifa quedan unos 260 pacientes y 25 trabajadores sanitarios, según el equipo de la ONU. Ya no quedan desplazados, que llegaron a contarse por decenas de miles en el cenit de los bombardeos aéreos. El sábado, las tropas israelíes que ya ocupaban el centro dieron la orden de evacuación a los 2.500 que seguían en el recinto. Los palestinos lo abandonaron en dirección al sur, ondeando trapos blancos, en forma de bandera, para que nadie abriese fuego contra ellos.

En el plano diplomático, el primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman al Thani, ha afirmado este domingo que solo quedan flecos “muy menores” para alcanzar un acuerdo entre Israel y Hamás que permita la liberación de decenas rehenes secuestrados por la milicia fundamentalista. Poco antes, la Casa Blanca informó de que el pacto aún no estaba sellado. “No hemos llegado a un acuerdo todavía, pero seguimos trabajando duro para alcanzarlo”, escribió Adrienne Watson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, en X (antes Twitter).

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